Brisbane es una ciudad verde. La ciudad en sí no tiene mucho que ver, el centro es bastante pequeño y tiene unos jardines botánicos que valen la pena visitar. A cambio, Brisbane es el punto de llegada de gran cantidad de mochileros y turistas deseosos de visitar una de las áreas playeras más variadas que hay, además de encontrarse al inicio de la línea que forma la gran barrera de coral.
Además, Brisbane se encuentra en el único estado de Australia que permite abrazar koalas. Y aunque parezca simple, es una experiencia única. El Lone Pine Koala Sanctuary es uno de los refugios más antiguos del mundo, y se dedica a preservar animales únicos en Australia, algunos en peligro de extinción. Además a este parque se puede venir como voluntario.
Brisbane cuenta con gran cantidad de alojamiento, desde lo más barato (10AUD) hasta hoteles de lujo. Yo me alojé en un hotel de un precio un poco elevado, por el hecho de querer el baño en la habitación. El hotel estaba muy bien situado, el staff era muy amable y la habitación, aunque muy pequeña, tenía de todo. El hotel se llamaba George Williams. Lo único que no me gustó era que la oferta con la que cogí el hotel decía incluir desayuno, pero luego resultó que en la letra pequeña especificaba que el desayuno era para una sola persona, con lo cual nos tocó pagar el bono para la segunda. Después concluimos que no vale la pena, ya que justo al lado y enfrente del hotel hay una tienda y una cafetería que ofrecen el desayuno por mucho menos.
Para llegar del aeropuerto a Brisbane y viceversa hay varias opciones. Dependiendo de la hora del vuelo convendrá usar una u otra. Nada más salir a la terminal internacional, hay un puesto de información en el que te puedes informar sobre todas las opciones. Por la hora de llegada de mi vuelo, la única opción era Con·X·ion, una empresa de transporte privado que por un precio muy módico (16AUD), te lleva a la puerta del hotel, sea el que sea. Tienen dos rutas, una a la ciudad y la otra a la Gold Coast.
También existe algo llamado el Air Train, pero sus horarios son más limitados, y el precio es similar al de la otra empresa.
Pasear por la ciudad es muy sencillo, a no ser que haga un día muy caluroso se puede caminar a todas partes. Para ir a Lone Pine se pueden coger dos buses, en todos los hoteles hay unos papelitos en los que se puede leer la información claramente. Muchas páginas web no están actualizadas al respecto, así que lo mejor siempre es confirmar en la página propia de transporte de Brisbane: http://translink.com.au/
El billete sencillo del bus vale 6.70AUD, que resulta bastante caro comparado con otros lugares, pero, a no ser que vayáis a estar más días y a usar transporte público, vale la pena pagar sólo eso y no tener que comprar la tarjeta de transporte.
El sistema de transporte en Australia es muy completo, así que siempre habrán opciones para llegar a cualquier parte, eso sí, ¡hay que informarse bien antes de coger la parada errónea!
Además, Brisbane se encuentra en el único estado de Australia que permite abrazar koalas. Y aunque parezca simple, es una experiencia única. El Lone Pine Koala Sanctuary es uno de los refugios más antiguos del mundo, y se dedica a preservar animales únicos en Australia, algunos en peligro de extinción. Además a este parque se puede venir como voluntario.
Brisbane cuenta con gran cantidad de alojamiento, desde lo más barato (10AUD) hasta hoteles de lujo. Yo me alojé en un hotel de un precio un poco elevado, por el hecho de querer el baño en la habitación. El hotel estaba muy bien situado, el staff era muy amable y la habitación, aunque muy pequeña, tenía de todo. El hotel se llamaba George Williams. Lo único que no me gustó era que la oferta con la que cogí el hotel decía incluir desayuno, pero luego resultó que en la letra pequeña especificaba que el desayuno era para una sola persona, con lo cual nos tocó pagar el bono para la segunda. Después concluimos que no vale la pena, ya que justo al lado y enfrente del hotel hay una tienda y una cafetería que ofrecen el desayuno por mucho menos.
Para llegar del aeropuerto a Brisbane y viceversa hay varias opciones. Dependiendo de la hora del vuelo convendrá usar una u otra. Nada más salir a la terminal internacional, hay un puesto de información en el que te puedes informar sobre todas las opciones. Por la hora de llegada de mi vuelo, la única opción era Con·X·ion, una empresa de transporte privado que por un precio muy módico (16AUD), te lleva a la puerta del hotel, sea el que sea. Tienen dos rutas, una a la ciudad y la otra a la Gold Coast.
También existe algo llamado el Air Train, pero sus horarios son más limitados, y el precio es similar al de la otra empresa.
Pasear por la ciudad es muy sencillo, a no ser que haga un día muy caluroso se puede caminar a todas partes. Para ir a Lone Pine se pueden coger dos buses, en todos los hoteles hay unos papelitos en los que se puede leer la información claramente. Muchas páginas web no están actualizadas al respecto, así que lo mejor siempre es confirmar en la página propia de transporte de Brisbane: http://translink.com.au/
El billete sencillo del bus vale 6.70AUD, que resulta bastante caro comparado con otros lugares, pero, a no ser que vayáis a estar más días y a usar transporte público, vale la pena pagar sólo eso y no tener que comprar la tarjeta de transporte.
El sistema de transporte en Australia es muy completo, así que siempre habrán opciones para llegar a cualquier parte, eso sí, ¡hay que informarse bien antes de coger la parada errónea!
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